El Valor de Sentirse Escuchado

El Valor de Sentirse Escuchado

A ver si te suena esta conversación:

A: Hola! Cómo estás?

B: Hola! Hoy me desperté muy resfriada. No me siento bien.

A: Yo también hace días que estoy moqueando. Pero todo el mundo está enfermo!

B: A mi me preocupa porque hace tiempo que no me enfermaba y cuando empiezo así me cuesta curarme rápido.

A: Mi vecina está con una tos!! y el hijo de mi cuñada no termina de curarse de una faringitis y ayer en el colectivo todo el mundo estornudaba…

B: Yo solo tengo ganas de quedarme en casa y no hacer nada…

A: es que con este clima ¡Qué podes esperar! tanta humedad!!!

Me da la impresión que B se quedó con la sensación de no ser tenida en cuenta.

.

Me pasa seguido, cuento una cosa y el otro se pone a contar su historia sin prestar atención a lo que le estoy contando. Tal vez mis palabras fueron un disparador para su relato. Pero yo me quedo con mi historia en la boca, sin que pueda ser expresada.

A veces me siento como en una guerra. Yo cuento, el otro me cuenta su versión sin prestarme atención. Yo insisto con mi relato. El otro sigue con el suyo. Hasta que me doy cuenta que se convirtió en un diálogo de sordos. Donde en realidad no hay diálogo pero si hay una especie de sordera.

Lo lamentable es que es muy común encontrar personas que no saben escuchar. No voy a echar culpas porque lo que hay es limitaciones. Limitación para abrirse a la experiencia del otro más allá de lo que les está pasando.

Pero quiero centrarme en la persona que no se siente escuchada.

Porque necesitamos sentir que nos escuchan, que nos tienen en cuenta, que lo que contamos tiene un valor para el otro. Porque en nuestro relato estamos abriendo una parte de nuestro mundo a otra persona.

.

Qué me pasa cuando me siento escuchada

Cuando percibo que el otro me está escuchando de verdad:

– siento que lo que estoy contando tiene valor.

-como tiene valor me doy el permiso de seguir profundizando.

En el ejemplo de arriba, si A le hubiese mostrado a B que lo estaba escuchando y le interesaba, B habría tenido la posibilidad de afinar la descripción de cómo estaba, cómo se sentía, qué otras cosas le estaban pasando para sentirse así, qué necesitaba, etc.

Volviendo a mi (o a B)… puede ser que en algún momento me de cuenta que no quiero seguir profundizando o compartiendo. Puede ser una reacción inconsciente, un malestar, un “no quiero abrirme más”. Si el otro permanece en estado de escucha amorosa, puedo hacerme cargo y preguntarme:

¿Quiero seguir profundizando? ¿Hay algo que no quiero exponer… ante mi o ante el otro?

Puedo darme cuenta que me siento incómoda y puedo elegir seguir… y ver qué hay más allá de la incomodidad.

La posibilidad de sentirme escuchada me permite adentrarme a lugares tal vez olvidados o abandonados o desconocidos en mi.

Ésto es posible cuando estoy frente a alguien que me escucha sin juzgarme, que le da valor a mi experiencia. Puede no estar de acuerdo pero lo acepta como valioso para mi.

Al no sentirme juzgada o criticada, no necesito defenderme ni hacer esfuerzos para defender mi relato. Eso me permite seguir abriéndome.

A veces es solo la posibilidad de desahogarme. Otras veces es una oportunidad de ‘darme cuenta’ de algo permitiéndome ahondar en mi experiencia, poder explorarme más.

.

Todo esto gracias a una ESCUCHA ACTIVA… Activa porque no se trata solo de poner la oreja. La persona en esta actitud me muestra que me está escuchando y me hace saber que está entendiendo mi vivencia. Puede ser que me devuelva una palabra, un gesto que a mi me de la señal de que me está comprendiendo.

La Escucha activa es un arte… y se entrena.

Y es tan sanadora que en los procesos de ayuda como el Counseling es la herramienta básica. Los encuentros se basan en la escucha y a partir de ahí comienza la transformación.

.

Si querés saber más pasá por acá, donde te cuento cómo son los Procesos de Counseling.

¿Cómo te resuena el tema de sentirte escuchado?

Podés contarme en los comentarios de acá abajo o escribirme por aqui.

Y si te interesa recibir las publicaciones en tu correo privado suscribite (abajo encontrarás el botón para registrarte).

Hasta pronto!!!

 

Anuncios
desmesura

Permitirme la Desmesura

Me proponen hablar sobre la desmesura.

Si lo pienso un poco relaciono la Desmesura con el no tener medida, con el exceso. Y si sigo haciendo asociación libre me sale con el descontrol y también con la Abundancia… Y ahí paro porque este tema me toca de cerca!!!

.

Permitirme la Abundancia

Permitirme la Abundancia en la vida es mi tema actual. Reveo creencias que me habitan y me limitan… creencias que no son mías pero están en mí hasta que logre desenrollar esos ovillos de mi historia.

Tal vez porque todavía no me permita la Abundancia es que recurro al Control. Si tengo todo controlado, en mi imaginación creo que todo va a salir bien.

No es nuevo para mi… hace tiempo que intento soltar las riendas del control. Y sé que hoy por hoy las palabras exceso y descontrol no me caracterizan.

.

Aspirar al Descontrol

Confieso que veo con simpatía el descontrol. Me refiero al descontrol de dejar de querer tener el control de todo.

Y en ésto me resulta mas fácil hacer acciones en favor del descontrol antes que luchar contra el control.

Me explico… prefiero poner mi atención en el no control e intentar actitudes que me ayuden a aflojar.

.

Actitudes que me ayudan a aflojar el control

♣  No anticiparme a lo que puede llegar a pasar

Muchas veces me encuentro con pensamientos catastróficos, pensando lo peor que puede pasar. Por suerte ya conozco que ese mecanismo en mí solo tiene como fin asustarme y paralizarme. Entonces, cuando me doy cuenta, paro … y me digo: “eso que pienso también puede no pasar” … “hay muchísimas posibilidades de que pasen otras cosas, la mayoría con mejor perspectiva“.

♣  Aceptar el momento presente con lo que viene

Entonces me acuerdo que lo único que tengo es el momento presente y pongo toda mi atención en él. No es fácil pero ejercitándolo se logra.

Tener una actitud de aceptación me abre a la riqueza que el momento trae. Si controlo el momento no doy lugar a lo nuevo.

¿Qué puede ser lo nuevo? la posibilidad de disfrutar del silencio si me quedé sola, o una palabra alentadora de esa persona que no pensaba encontrar.

Ayer me levanté con ganas de pintar con acuarela (hace mucho que no lo hacía), solo por pintar, nada en especial. No sabia que eso iba a ser el disparador para una idea para un proyecto…

Si mantengo una actitud de control las posibilidades de lo nuevo se achican porque estoy restringiendo su entrada.

♣  Poder ver los recursos que tengo a mi alcance para resolver lo que se me presenta.

Lo que necesito está a mi alcance. Si libero la preocupación de lo que necesito (o la forma de llegar a eso) el recurso aparece. Y no es magia. Es que al estar más distendida puedo estar mas atenta a lo que está por ahí y me puede ayudar.

♣  Confiar en que en mí tengo la capacidad para transitar lo que venga

Y en ésto creo que está el punto… confiar en las propias capacidades. Es común que no veamos el enorme potencial que tenemos… hablando en general como seres humanos y particularmente como individuos con una riqueza personal única.

♣  Tener una actitud de asombro

Asombro ante lo nuevo, ante lo que no espero, ante lo que está frente a mis ojos todo el tiempo y ya no veo… Asombro por nuestros talentos, por nuestra capacidad de ser creativos.

.

Permitirme la Desmesura

Todo muy lindo… pero a veces me suena difícil… y me parece que lo difícil está en querer controlar el descontrol… ‘PERMITIRME LA DESMESURA’ se me viene a la cabeza… como un cartel grande en la pared…

Y vuelvo a mi asociación de palabras… desmesura… desmedida… sin medida… sin límite…

… porque a veces el miedo (el gran controlador de esta historia) es el que nos pone el límite para no hacer más, para no ser más, para no dar más… Por eso mi proclama de hoy a la Desmesura.

Desmesura para dejar que lo nuevo se presente

Desmesura para ser como soy… lo más Yo posible

Desmesura para crear

Desmesura para confiar

.

Y hago un párrafo aparte para Paula Lesina de www.ladesmesurada.com que me muestra que la desmesura se lleva bien con la autenticidad, la profesionalidad y sobre todo con la generosidad.

.

¿Qué opinás de la desmesura? ¿Te atrae? ¿La rechazás?

¿Qué cosas de tu vida necesitan desmesura?

.

¿Me lo querés compartir? Acepto comentarios desmesurados!!! por acá o en privado por acá.

Si querés seguir en contacto podés suscribirte en el botón de Seguir que está al pie de la pagina y también quedarte en la pagina de Facebook 

Hasta pronto!!!

Los Maestros de la Vida

Los Maestros de la Vida

Te habrás encontrado con gente que cita a gurúes y hablan de su ‘Maestro’, un ser iluminado que tuvo la dicha de pisar suelo terrestre y fue alcanzado con la Luz poderosa de la Verdad y deja para la posteridad frases hermosas que parecen que nos acercan a la vida plena.

En lo personal, son muchas las veces que caigo maravillada ante esas palabras sabias. Porque tengo que reconocer… hubo y habrá gente que en su camino interior ha crecido tanto que pueden ver un poco más que los simples mortales.

Y si esos simples mortales estamos dispuestos a escuchar un poquito, esos mensajes nos pueden ayudar a avanzar en nuestro camino en la vida.

Hay Maestros en todos los órdenes, pasando por todas las especialidades: en Política, en Economía, en las Ciencias, en el Arte, en la Espiritualidad.

Están también los pseudo-maestros que quieren mostrarse con una sabiduría que al escarbar un poco se ve que es copiada e impuesta, tal vez con el fin de aumentar su prestigio personal. De esa manera se termina reverenciando a la persona y su mensaje se convierte en incuestionable aunque se trate de palabras vacías.

Pero al que quiero rescatar hoy es al Maestro cotidiano… Y no me refiero al maestro de escuela (que gran mérito tiene) sino a aquellas personas que nos cruzamos y de alguna manera y sin pretenderlo nos ayudan a aprender algo para avanzar un poco en el camino.

.

Mis Maestros (algunos nomas)

Tengo un amigo que tiene sus propios tiempos. Con él es difícil organizar encuentros. Yo en ese sentido soy el opuesto. Él es de los que llaman a una cuadra de mi casa para decirme “estoy cerca ¿estás para unos mates?”. Al principio eso me sacaba ¡no me dejaba organizarme o prepararme! Con el tiempo me di cuenta que esos encuentros a mi me gustaban y me hacían bien y lo que me enojaba era el no poder programarlo. Como una forma de querer controlar la posibilidad del encuentro. Porque podía pasar que me dijera de venir y yo no podía recibirlo. Él tenía la liviandad de ‘si no se puede, no se puede y se podrá otro día’. Y la verdad es que era así. Si no se podía ese día siempre hubo otro día para esos mates. Aprendí a soltar ese control… ‘si se puede se puede y si no se puede no se puede‘. Es simple.

Lo mas maravilloso que el ejercicio de aceptar eso me ayudó a trabajar la aceptación en otros aspectos de mi vida.

  • Aceptar que hay cosas que no puedo controlar.
  • Aceptar a las personas como son sin querer cambiarlas.
  • Aceptar los imprevistos que a veces traen momentos hermosos.

Con ese aprendizaje… cómo no poner a mi amigo en el lugar de mi Maestro! Yo con él aprendo.

.

Otro que pongo en el altar de mis Maestros es a mi papá.

Me pasó esta semana y por eso lo traigo… Estaba en casa de mis padres y comenzamos a discutir con mi hermana. Como si fuéramos dos adolescentes, pareciera que con alguien tan cercano me es más difícil poner en práctica los aprendizajes que nombré antes.

Terminamos. Mi hermana se fue y quedamos con mi papá solos (tomando mate también, mirá vos). Como al pasar me comenta algo que escuchó decir a alguien sobre el tema de las discusiones: “se dan (las discusiones) cuando las dos partes se empeñan en tener la verdad… y la verdad no la tiene nadie“. Chan… me di cuenta enseguida que esa había sido mi postura. Yo defendía mi verdad y no estaba haciendo nada por entender el lugar desde donde hablaba mi hermana.

  • Nadie tiene la verdad
  • Se puede parar una discusión con solo detenerse a entender cuál es la opinión del otro y respetarla como suya (aunque yo no concuerde)
  • Se pueden decir las cosas sin señalarlas con el dedo, ni desde el púlpito. La manera en que mi papá me ‘iluminó’ fue amorosa y humilde.

Cuántas personas pasan por nuestra vida enseñándonos sin que esa fuera su intención!

Cuántas oportunidades de aprendizaje se nos pasarán de largo también. Porque en esto de aprender hay que tener disposición… pero dicen que lo que tenemos que aprender se nos va a presentar en la vida las veces que sea necesario hasta que lo hayamos aprendido.

.

Características de los Maestros cotidianos

  • No pretenden enseñar nada
  • Son auténticos (al menos en ese aspecto que nos enseña)
  • Son personales…

… su maestría está en mi… yo acepté que esa experiencia a mi me transforme y me enseñe. Tal vez esa misma persona pasa como si nada en la vida de otro.

Por eso son Maestros de la Vida de cada Uno. Diferentes para cada uno.

.

¿Podés reconocer Maestros en tu Vida? Esas personas con las que al hacer contacto algo se modificó en vos.

.

Querés contarnos? Podés dejar un comentario en esta página. O podés contármelo a mi sola por acá. Mirá que me encanta escuchar!!!!

Si querés recibir estas publicaciones en tu mail buscá el botón que dice Seguir abajo de la página.

Hasta pronto!!!

Factores que nos condicionan y el desafio de ser uno mismo

Factores que nos condicionan y el desafío de ser Uno Mismo

Muchas veces pienso en todas las cosas que nos influyen y me doy cuenta de que SOMOS INABARCABLES.

Lo primero es la familia

Nacemos y nos encontramos con una familia que nos recibe…

O por lo pronto una madre… con sus miedos, sus expectativas, sus alegrías, sus decisiones… todo eso y más va influir en cómo nos trate y nos sintamos en este primer contacto con esta vida.

Y con ella es muy probable que esté el padre… acompañando, con sus alegrías, sus miedos, su ganas de estar… o de huir. 

En qué contexto familiar nacemos y sus características van a marcar en nosotros la seguridad. Necesitamos de este primer contacto para seguir viviendo. Necesitamos la leche materna y necesitamos los brazos que nos abracen. Sin amor corremos riesgo de muerte.

Puede ser que en este escenario aparezca un hermanito o hermanita o varios que sientan que reciben un juguete o que ven amenazado su lugar en la familia (“llega la competencia!!”) o que reciben con mucho amor al recién llegado.

Los hermanos nos ayudan en el camino de la socialización, en el ensayo de prueba y error del mundo de las relaciones.

Abuelos, tíos, primos… Presentes, ausentes… Los que están, los que se borran.

Los que opinan, los que permiten, los que dejan ser… todo nos influye.

.

Pero no tan primero!!

No nacemos de un repollo. Y si así fuera, hasta los repollos tienen sus ancestros.

Nuestro árbol genealógico tiene su historia que también encarna en nosotros.

Heredamos genes que transmiten información para que tengamos determinadas características físicas. Muchas de esas características también influyen en nuestro carácter.

También hay una herencia a otro nivel. Hace muchos (muchísimos) años era fiel asistente a las charlas del Dr. Herminio Castellá. Él tenía una teoría: las vivencias, creencias y sentimientos de la madre se transmiten al hijo en el momento de la concepción y los primeros años de vida. Esa transmisión es a nivel telepático e inconsciente. Sería como una programación que recibimos con la información heredada de la madre.

En esta linea (y creo que en un momento similar) se desarrolló la terapia transgeneracional psicogenealógica contextual de Anne Ancelin Schützenberger, que describió en su libro “¡Ay, mis ancestros!” (y que recomiendo!!). La autora sostiene que las vivencias de las experiencias se transmiten de generación en generación. En muchos aspectos actuamos bajo una especie de lealtad invisible que nos hace repetir situaciones agradables o dolorosas que vivieron nuestros ancestros. Es común revisar algunas generaciones atrás e identificar situaciones que se repiten, coincidencias, nombres, fechas. Ser consciente de eso nos ayuda a liberarnos de ese condicionamiento.

Y si hablamos de lo que fue antes de nosotros… podemos traer la teoría de la reencarnación. Confieso que antes ni entraba como posibilidad en mi sistema de creencias pero, viendo como funciona el mundo, hoy no lo descarto. Y no veo que se contradiga con nada. Puede nuestra alma estar haciendo un recorrido por diferentes experiencias en su camino de crecimiento y elige encarnarse en esta vida con estas características familiares, genéticas, situacionales, etc, etc.

.

Lo que pareciera el principio...

… Porque por lo ya dicho, el principio fue antes de que se intuyera nuestra existencia. Pero nuestra vida como lo que somos, con este cuerpo acá en la Tierra empieza en el momento de la concepción. Y pasamos 9 meses dentro de una especie de spa con condiciones lo mas cercanas a lo ideal para desarrollar cada parte nueva. Es una etapa maravillosa, llena de misterios.

Pero a esa vida ‘ideal’ (para ese momento) llegan estímulos que impactan en nosotros. Pasan cosas en ese período que aunque no los recordamos dejan huella en nosotros. La vida intrauterina está llena de experiencias: situaciones del ambiente físico donde vamos creciendo, la posibilidad de un hermanito que crece al lado (o varios), ni hablar si el hermanito se trata de un embrión que no superó los días de vida y nunca nadie se enteró de su existencia (¿nadie?). Las experiencias de la madre con respecto al bebé y a todo lo que la rodea. También las condiciones del parto… Todo eso nos llega.

.

Los astros dicen…

Y nacemos en una fecha determinada bajo la influencia de astros… que siguen ejerciendo su influjo en nosotros mientras estamos vivos. 

Es claro ver cómo la luna tiene poder sobre el agua determinando las mareas. Así como como su poder llega al mar ¿por qué no ejercerá efecto sobre nosotros que somos 70% de agua?

Y si la luna nos toca ¿por qué no lo pueden hacer los otros astros del universo?

.

Somos lo que comemos

Escuchaba el otro día a una mujer que hablaba sobre cómo aumentan los niveles de testosterona al comer carnes. Eso acrecienta nuestro aspecto masculino. Mientras que la ingesta de verduras nos ayuda a desarrollar nuestro lado femenino (por supuesto lo explico en lenguaje hiper básico y elemental porque no conozco bien el tema).

Mas obvia es la diferencia entre comer comida chatarra versus comida hecha en casa sana y natural. Nuestros cuerpos desarrollarán diferente y estarán abiertos a distintas experiencias.

.

Ni hablar de lo que nos influyen las condiciones sociales en las que vivimos, los momentos históricos y políticos en que transcurre nuestra vida y cultura del grupo en que nos movemos.

.

Y todo ésto es solo una parte de todo el universo de influencias que nos atraviesan a lo largo de nuestra vida. Seguramente se te ocurren muchas otras.

Cuando pienso en ésto llego a la conclusión de que somos inabarcables.

.

Y entonces? 

Pareciera que al ver ésto estamos con las manos atadas. Por cualquier frente hay un condicionamiento que me afecta sin que me de cuenta.

Y si… no nacemos aislados. Pero hay algo que es solo nuestro, una especie de tesoro único de cada uno. Es nuestra esencia, nuestra alma, nuestro Yo único e irrepetible que fuerza por desplegarse, que se cuestiona, que se incomoda, que quiere cambiar, o quedarse o avanzar. 

Que busca respuestas, que es creativo. Que es muy probable que esté bloqueado o que se resguarde o no sepa para dónde ir.

Esa es la parte que requiere nuestros cuidados y de la que somos responsables.

Somos constructores de nuestra propia vida.

Todos los factores que nos constituyeron son parte de la arcilla que usamos para moldearnos. 

Tal vez necesitemos ayuda para ver, para salir, para avanzar. Pueden ser amigos, profesionales, libros. 

Dicen que el Maestro aparece cuando uno está preparado. 

Y mientras llega el Maestro (o el guía o la compañía o la solución) la opción es amigarse con uno mismo en el presente con todos los ingredientes que nos conforman… 

factores-que-nos-influyen-1

.

¿Qué sentimientos te aparecen al leer ésto? 

.

Me encantan los comentarios. Si querés podés hacerlo acá abajo o por privado por acá.

Si querés recibir las publicaciones en tu mail suscribite en el botón que dice ‘Seguir’ que está abajo. Tambien podés seguirme por Facebook (abajo está el enlace).

Y podés pasearte por la sección de Cómo puedo ayudarte… si querés.

Hasta pronto!!

 

 

Dónde está la motivación

Motivación ¿dónde estás?

Últimamente llegaron a mí numerosos videos motivacionales. A veces me encuentro rodeada de frases motivadoras. Audios, cartelitos, videitos asegurándome que Yo Puedo!, que Hay que Animarse!, El que arriesga Gana! y muchas cosas lindas que se andan diciendo por ahí.

  • A veces lo escucho algo descreída (lo confieso). Sobretodo si el que habla va elevando la voz como si por gritar el mensaje se me va a grabar mas adentro.
  • Otras veces lo recibo con atención y hasta con deseo de que eso sea posible en mi.
  • Muchas otras me encontré escuchando desde un lugar ‘rebajado’… como una nenita mirando a un Maestro o a un Iluminado…

“Que genio Steve Jobs que pudo no se qué

“Qué corazón enorme el de la Madre Teresa (o Gandi o Martin Luther King) que llegó a no se dónde

“Mirá Tevez (o Margarita Barrientos) que a pesar de su origen humilde pudo llegar a tal cosa

Y hace poco me di cuenta que lo único que hace esta mirada es aumentar mi baja autoestima. Miro al otro como un Sabio y yo quedo frenada en mi postura de chiquita que ve ese mensaje como algo lejano, ajeno e inalcanzable.

Pensando en ésto pienso en qué importante es el lugar desde donde escucho esos mensajes motivadores.  

.

¿Desde dónde escucho los mensajes motivadores?

¿Los escucho desde abajo mirando al Sabio que me da la palabra maravillosa desde un púlpito?

Desde ahí refuerzo mis creencias (que generalmente no son ciertas) de que soy una inservible, que no puedo, que el otro lo puede hacer porque es mejor que yo, etc.

¿Lo escucho sin cuestionar creyéndome todo lo que me dicen? 

No voy a poner en duda que los mensajes motivadores son positivos PERO tienen su contexto… pueden no servirme en un determinado momento a mi, pueden ser cierto para otro en otra situación.

¿Lo escucho abierta a recibir?

El mensaje me puede aportar otra visión, otra perspectiva. Me puede despertar deseos, acciones, etc.

Y llego a una conclusión… No es tan importante el mensaje en sí como mi disposición ante él.

Y para eso necesito estar consciente de mí.

.

Estar consciente de mí es un proceso 

Es un proceso de toda la vida e implica ponerme atención. Solo ahí voy a saber discernir qué me sirve y qué no. 

‘Qué es lo que necesito’ es información que tengo dentro mío y yo soy la responsable ante eso.

De afuera me pueden decir cosas, muchas y variadas, pero solo yo puedo chequear conmigo misma si eso que me dicen me sirve para crecer y avanzar.

Es verdad que a veces necesito ayuda y es parte del cuidado hacia mi misma el poder pedirla adecuadamente.

Y como la vida es circular… vuelvo a la necesidad de ponerme atención… poner la atención en mi… para saber cuándo pedir ayuda, a quién y cuándo puedo yo ayudarme.

.

Las motivaciones en el proceso

Los videos y audios motivacionales, las frases lindas, pueden ser un aporte pero la verdadera motivación la encuentro en el mismo proceso de contacto conmigo.

Ahí me doy cuenta qué necesito, para dónde ir o dónde estoy bloqueada… y también, si necesito ayuda y qué tipo.

Es interesante la definición de la Real Academia Española sobre la Motivación:

“Conjunto de factores internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona”

 

Las motivaciones son, en parte (por que hay otros factores también), las que nos mueven.

Y a veces no es necesario leer palabras hermosas y frases grandilocuentes. 

Escuché hace poco una frase de Pema Chödron (que es el titulo de un libro suyo):

“Comienza donde estás”

No deja de ser una frase motivacional… pero me lleva a verme a mi ¿dónde estoy? ¿qué tengo en mi, en mi alrededor, que me puede aportar ahora?

Hoy caminaba por mi barrio y vi un barcito muy simpatico, en la esquina de Besares y Vuelta de Obligado. Los dueños, muy creativos, le pusieron de nombre “Besar es Obligado”. Camino unas cuadras mas por Vuelta de Obligado y veo una pizzeria en otra esquina: “Punto Obligado”… Me imagino el momento en que estaban decidiendo los nombres de sus locales ¿qué tenían como disparadores? las calles!!! ademas de otras cosas por supuesto. Pero arrancaron con lo que tenían en donde estaban. 

Y se me ocurre… la motivación está en el registro de dónde estoy.

.

Y ahora te pregunto ¿podés darte ahora una pausa y registrar dónde estás?

¿Qué podés ver? Hay alguna necesidad que esté esperando ser atendida?

¿Qué sensaciones te genera darte cuenta de eso?

Y si seguís mirando ¿podés ver qué herramientas tenés para cubrir esa necesidad?

¿Qué necesitas para atender esa necesidad?

.

Por supuesto, si querés compartir tu experiencia o tu opinión podés dejar tu comentario o escribirme por acá.

Si te interesa recibir las publicaciones, buscá el botón que dice ‘Seguir’, abajo de la pagina (y clickealo).

Hasta pronto!!!

Palabra que rime con silencio

Palabra que rime con silencio

Leo artículos en internet, consejos, anuncios, testimonios, noticias, libros, fotocopias de libros. Palabras y mas palabras. Muchas de ellas muy interesantes…

Escucho la radio, la tele (en realidad mas que la tele algún programa por internet), a la gente (mis afectos, mis vecinos) por teléfono, en la calle, por la ventana. Mas palabras. Muchas de ellas muy valiosas…

Mi mente está llena de palabras. Voy caminando y me doy cuenta que me relato algún recuerdo o programo algo para hacer o describo lo que voy viendo. Mas palabras!!!

.

No voy a despotricar contra las palabras. Dicen que las palabras nos constituyen. Algunos creen que si algo no se nombra no existe.

Otros (o los mismos) opinan que  darle un nombre, una palabra, a algo o a alguien le da entidad.

Creo y compruebo que el hacer palabra una sensación, una emoción o una experiencia es el comienzo de una transformación. Por eso es tan valioso hablar de lo que nos pasa. Al expresarlo podemos:

  • verlo de otra manera o
  • lo liberamos para que tome otra forma o
  • nos liberamos si eso estaba atragantado adentro.

Si, la palabra tiene un valor poderoso… Pero hoy me surgió la pregunta…

.

 ¿Hace falta tanta palabra?

Paradojicamente necesito de la palabra para expresar ésto.

Escucho, leo y a veces me superan las palabras. Hay momentos en que ellas llenan espacios que están reservados al vacío.

En el diseño del paisaje (también en arquitectura) es una regla básica (si es que existen las reglas básicas) mantener el equilibrio entre llenos y vacíos. Los vacíos son los espacios abiertos. Éstos le dan valor a los llenos (los espacios ocupados por masas de plantas o construcciones) y dan respiro a la composición total.

El vacío puede determinar la forma del espacio lleno o ser contenedor… El vacío también define al espacio lleno.

Sin el vacío todo sería un lleno perdiendo entidad como tal.

Mis ‘vacíos’ son necesarios. En ellos puedo conectarme conmigo… porque no soy solo palabras. Para llegar a esa conexión necesito del vacío porque ahí está la posibilidad de circulación, la posibilidad de creación.

Cuando no está la palabra está el silencio y con él puedo percibir diferente. Los sentidos se agudizan y puedo experimentar otras cosas.

En este espacio las palabras distraen.

Ahí puedo detener el tiempo y ser solo respiración. Ser solo el aire que entra y sale. Ser cuerpo que se relaja con cada movimiento del aire en mi… Y solo eso… por un rato… hasta que vayan entrando en mi mundo los sonidos del entorno y el movimiento se imponga en ese espacio de silencio.

Y pienso en otras situaciones donde el silencio llenaba espacios de plena actividad, por ejemplo al hacer tareas manuales ¿te pasó en concentrarte tanto en una actividad manual que no registraste el paso del tiempo? Tejer, dibujar por placer, arreglar un auto (a los que les gusta arreglarlos).

Y ni hablar de esas otras actividades que por si solas invitan a la contemplación: pescar, tomar mate en un parque o en el patio.

Lindo el silencio…. el cotidiano… el que puedo encontrar aunque sea mientras me ducho.

Requiere de una condición previa: invitar a la palabra que nos deje por un momento… ya va a tener tiempo de acompañarnos.

Y así regalarnos un momento sin palabras… en nuestro lugar de vacío.

Y cito a Hugo Mujica que finaliza un texto llamado ‘Poética del vacío’ (artículo de la revista Viva del diario Clarin que guardé pero no anoté la fecha):

“… Sostener, soportar el vacío para que ese vacío sea manantial de creación, esa es la poética del vacío, eso es el vacío como nacimiento y creación.”

 

Contame… ¿qué te sugiere entrar en el vacío? ¿Qué sentimientos te despierta?

¿Te gusta el silencio?

Podés dejar tu comentario acá abajo o escribirme por acá a mi mail.

Y si queres recibir las publicaciones por mail cliqueá en el botón de suscripción al final de esta página. (Botón que dice Seguir). O me podés seguir por Facebook (en la barra de abajo está el enlace).

Hasta pronto!!!

 

 

Vivir con incertidumbre

Vivir con incertidumbre

.

Hay momentos donde no entiendo de qué va la vida. Trato de vivir lo más congruente con mis valores, mis aspiraciones, tratando de desplegar mis habilidades naturales. Pero parece que eso no basta para poder vivir.

Por si me lees desde una comunidad autosustentable en la montaña o desde una gruta en las afueras de un pueblito perdido, te cuento que yo vivo en una ciudad donde, mal que me pese, se necesita dinero para vivir dignamente. Para la mayoría de las cosas se necesita dinero contante y sonante: tener servicios básicos, pagar un alquiler (si no tenes la suerte de tener vivienda propia) que en general viene acompañado de expensas, comer, vestirse… en fin.

Difícil se me hace compatibilizar el vivir según mis ideales y el ganar plata… bueno, en eso ando en estos días. Y esto viene con angustia, incertidumbre, frustración…

.

Hay días negros donde todo se ve nublado. 

– me siento invisible para el mundo,

– estoy  insatisfecha con lo que tengo,

– no se para dónde dar un paso,

– descreo de mi intuición

– veo un futuro catastrófico

Me miro y tengo motivos… que crecen cuando veo la pila de deudas esperando que de algún lado lluevan billetes.

Intuyo que no me pasa a mi sola… miro alrededor y veo que a los demás tan mal no les va. Y me siento más desdichada.

Pero no me quedo tirada llorando mis desgracias. Intento… Lo que me sale… Y a veces me siento dando manotazos de ahogado…

 

Y de golpe hay días donde parece que el sol se asoma:

-recibo una visita inesperada de alguien que quiero mucho

– mi amigo del alma me llama para compartirme un descubrimiento personal ‘que no puede hablar con cualquiera’

– mi querida amiga me mantiene al tanto de su viaje con aventura gatuna incluida

– viajar al centro de Buenos Aires en enero es hermoso: ‘no hay nadie’!!! y se disfruta

– pasé una tarde pudiendo disfrutar a mis viejos

– el día caluroso fue regalando un vientito reconfortante

Todo eso en un día… Y un poco la mirada se despejó.

.

.

¿No seré bipolar?

Una consultante me suele decir “¿No seré bipolar?” (aclaro, la bipolaridad no tiene nada que ver con esto). Es que cómo puede ser que pasemos de un estado a otro así nomás?

Parece que la vida tiene todo junto y a veces parcializamos la mirada… vemos un polo sin ver el otro.

Y descubro qué importante es integrar los polos en nuestra mirada. El dolor, la falta, la incertidumbre van a seguir estando pero me va a encontrar más fortalecida y poniendo menos resistencia. Abierta a lo nuevo que esta situación traiga… porque nada es para siempre… dicen por ahí…

.

.

Y hablando de dar manotazos de ahogado…

De golpe me acordé de un cuento de Mamerto Menapace sobre unas ranitas que cayeron en un tarro con leche… Léanlo… este hombre escribe mejor que yo…

 

“Una ranita salió con su amiga a recorrer la ciudad, aprovechando los charcos que dejara una gran lluvia. Las ranitas sienten una especial alegría luego de los grandes chaparrones, y esta alegría las induce a salir de sus refugios para recorrer el mundo.

Su paseo las llevó más allá de las quintas. Al pasar frente a una chacra de las afueras se encontraron con un gran edificio que tenía las puertas abiertas. Y llenas de curiosiddad se animaron mutuamente a entrar. Era una quesería. En el centro de la gran sala había una enorme tina de leche. Desde el suelo hasta su borde, un tablón permitió a ambas ranitas, trepar hasta la gran olla, en su afán de ver cómo era la leche.

Pero calculando mal el último saltito, se fueron las dos de cabeza dentro de la tina, zambulléndose en la leche. Lamentablemente pasó lo que siempre suele pasar: caer fue una cosa fácil; salir era el problema. Porque desde la superficie de la leche hasta el borde del recipiente, había como dos cuartas de diferencia, y aquí era imposible ponerse en vertical. El líquido no ofrecía apoyo, ni para erguirse ni para saltar.

Comenzó el pataleo. Pero luego de un rato la amiga se dio por vencida. Constató que todos sus esfuerzos eran inútiles, y se tiró al fondo. Lo último que se le escuchó fue “Glu-glu-glu”, que es lo que suelen decir todos los que se dan por vencidos.

La otra ranita, en cambio, no se rindió. Se dijo que mientras viviera seguiría pataleando. Y pataleó, pataleó y pataleó. Tanta energía y constancia puso en su esfuerzo, que finalmente logró solidificar la nata que había en la leche, y parándose sobre el pan de manteca, hizo pie y saltó para afuera.”

 

Mamerto Menapace – Madera Verde – Ed. Patria Grande – Buenos Aires

 

Te pasa que estás en esos días negros?

O tal vez ya se despejó tu mirada y ves más claro y con más optimismo?

Te sentís dando patadas en la leche?

Pudiste ya salir del tarro?

Contanos en qué parte estás… tu experiencia puede servirnos…

Dejá tu comentario acá abajo o escribime por privado por acá.

Y si querés recibir las publicaciones en tu correo electrónico suscribite en el botón que dice ‘Seguir‘, abajo de esta página.

Hasta pronto!!!

 

 

Qué es el Counseling

Hablemos del Counseling

Es posible que hayas puesto una cara parecida a la de la foto cuando escuchaste esta palabra.

¿Counseling? ¿Qué es eso?

“Un counselor es una persona a la que le podés contar lo que a vos te parece la tontería más grande y te va a escuchar como si fuera la cosa más importante”… algo así es lo primero que me contaron sobre esta profesión. Y vaya a saber qué fue lo que tocó en mí que en ese momento me dije: “eso quiero yo”. Pocas veces sentí tanta seguridad en lo que quería porque eso era lo que estaba necesitando: sentirme escuchada y valorada.

Y ahi fui a empezar mi proceso de counseling… Ni imaginaba que años más tarde eligiría ese camino como mi profesión.

Pero… ¿Que es el Counseling?

El Counseling (para escuchar cómo se pronuncia clickeá acá) es una Profesión de Ayuda Psicológica.

Tiene su origen en la primera mitad del S. XX en Estados Unidos como un desprendimiento de las tareas de lo trabajadores sociales que, ante la crisis que estaba atravesando ese país, vieron necesario integrar elementos de la Psicología y la Filosofía para dar respuesta a las demandas de las personas que atravesaban esa situación. No se trataba de atender patologías psiquiátricas sino acompañar crisis que atravesaban personas normales.

Como sabrán hay numerosas escuelas psicológicas. La más difundida en Argentina dentro del Counseling es el Enfoque Centrado en la Persona (ECP), dentro de la Psicología Humanística.

No es mi idea aquí hacer un detalle de este enfoque (al que considero maravilloso y en otra oportunidad le dedicaré mas espacio) pero lo que sigue es la descripción del Counseling desde la mirada del ECP.

Volvamos a la definición…

  • Es una PROFESIÓN. Para ejercerla hay que estudiar una carrera de grado y así obtener el título de Counselor (se pronuncia así) o Consultor psicológico. Es un título oficial.
  • Es una profesión de AYUDA. ¿Cómo ayuda? principalmente a partir del Encuentro entre el consultante (la persona que busca ayuda) y el counselor.

Y pasa ésto:

– si estas dos personas están en contacto,

– si el counselor se muestra congruente en la relación a la vez que manifiesta una aceptación incondicional y empatiza con el consultante 

– y si el consultante percibe la aceptación y empatía del counselor…

… se dan las condiciones para que se desarrolle el proceso terapéutico… (Éste fue un hiper-super-resumen de la Teoría de la Terapia)

  • y esa ayuda es PSICOLÓGICA porque apunta a ampliar la conciencia de uno mismo. Ésto es ser cada vez más conscientes de mis sentimientos, mis amenazas, mis constructos, aumentando la aceptación a mi misma, integrando partes negadas, no tenidas en cuenta, dejadas de lado. Pero como soy cuerpo, mente y espíritu, lo que trabajo en un plano va a tener resonancia en los otros. Todo eso tiene lugar dentro del encuentro.

 

¿Y cómo se trabaja?

Principalmente se utiliza la palabra. Pero no somos solo palabras… todos los medios de expresión son válidos para atravesar el proceso. Por eso también se facilitan recursos psico-corporales y artísticos, visuales, gestuales, auditivos.

Mucho depende de la personalidad y modo del counselor y del consultante. Porque cada relación encontrará su propia manera de caminar juntos.

El clima del encuentro será de aceptación y empatía, no juicio y no directividad.

 

Pero… ¿Para qué sirve?

Esta profesión no se encuadra dentro del paradigma salud-enfermedad por eso no cura enfermedades. En el caso de trastornos psíquicos o psiquiátricos hay profesionales al que les incumbe el tema (psicólogos y psiquiatras).

Las personas que hacen un proceso de counseling buscan ayuda para tomar decisiones, resolver algún problema, atravesar duelos o crisis o destrabar algún conflicto. También recurren personas en proceso de Cambio y Desarrollo personal.

 

Hay un librito muy claro que cuenta con más detalle la historia y las definiciones del Counseling. Se llama “¿Qué es el Counseling” y su autor es Andrés Sanchez Bodas, la persona que introdujo la carrera en Argentina.

De este libro y de este otro “Terapia, Personalidad y Relaciones interpersonales” de Carl Rogers saqué información para esta publicación.

.

.

¿Conocías el Counseling? ¿Te quedan preguntas dando vueltas?

Podés dejar tus comentarios acá abajo o escribirme por acá

Y si querés recibir más publicaciones de este blog en tu email buscá el botón de suscripción en esta página (botón que dice Seguir) y anotate … 

Y me olvidaba!!! si te dieron ganas de experimentar el Counseling pasá por aquí

Hasta pronto!!!

lo que espero de vos

¿Qué espero de vos?

Escribo ésto con 41º de sensación térmica, casi 60% de humedad, en Buenos Aires… Es verano…


Hay gente que le gusta el calorazo pero la gran mayoría estamos aplastados como sapos en la ruta. 
Qué imagen!! Me lleva a los veranos de cuando era chica y nos íbamos de vacaciones en el Citroën. No existían los autos con aire acondicionado y el camino se veía a lo lejos como encharcado por el calor del asfalto…

Perdón me fui!!! Debe ser el efecto del calor en las neuronas…

Vuelvo a Buenos Aires, famoso por su humedad… verano caluroso… y todos nos quejamos porque estamos incómodos, porque no nos gusta estar pegajosos, hinchados, con la presión baja…

Pero así es el clima de Buenos Aires!!! No lo podemos cambiar hoy por hoy. Y no me meto con el cambio climático y el cuidado del ambiente. No. En esencia esta ciudad es calurosa y húmeda.

¿Y por qué todo este rollo?

Hace tiempo que estoy pensando en las cosas que espero de los demás. Pienso en ésto claramente cuando espero algo de alguien y ese alguien no me lo da.

Es como pretender 18º en Enero en Buenos Aires. No.

Espero que mi  amigo me llame cuando estoy pasando un mal momento. Y este amigo no me llama.

Espero que este otro me exprese qué siente por mí. Y este otro amigo no me expresa que siente por mí. O al menos no lo hace de la manera que yo espero.

No te pasó? Dar por supuesto que tu amiga, tu pareja, tu amante, tu hermano, tu mamá hagan determinada cosa o digan eso que esperás escuchar o reaccionen como vos querés.

El otro tiene sus formas, sus maneras, sus posibilidades.

Es posible que el 1º amigo de mi ejemplo no quiera molestarme porque sabe que estoy pasando una situación determinada y él imagina que prefiero que no me hablen.

Lo más probable es que el otro amigo sienta muchas cosas por mí pero su forma de expresarlas son diferentes a las mías… o no sabe demostrarlas… o no puede.

El otro es diferente a mí. El aceptar al otro es reconocerlo en su totalidad con lo que él es, con su forma de mostrarse, con sus trabas, sus riquezas… que a veces son diferentes a lo que yo conozco o espero. El aceptarlo implica aceptarlo diferente a mí.

Entonces, cuando me quedo esperando algo del otro que él no me da, me sirve hacer este ejercicio: separo lo que yo quiero de lo que él me está dando.

what-to-do-when-you-feel-stuck

Y esto me lleva a la pregunta

¿qué estoy necesitando en realidad?

(Necesito que él me llame? o necesito una contención afectiva?)

 

Y de ahí salto a la siguiente pregunta:

 ¿esta persona me puede dar lo que yo necesito?

 

Porque yo tengo mis necesidades

Es muy probable que me dé cuenta que eso que yo necesito no lo puedo encontrar en esa persona…

Entonces avanzo un poquito en mi darme cuenta porque entiendo que el otro no tiene por qué satisfacer mis necesidades… Tal vez tenga que buscar en otro lugar, en otra persona hasta en mí misma. Tal vez tenga que buscar otra forma de satisfacer esa necesidad.

Tal vez me dé cuenta que no expresé mi necesidad con claridad… el otro no es adivino!!! Asi y todo pasa a veces que no tengo la respuesta que espero.

Si en el vínculo con la otra persona pongo a un lado mi necesidad de algo se abre la posibilidad de un encuentro más genuino… porque acepto al otro como es, sin reclamos o exigencias.

Esto no está libre de dolor. Para nada… Primero, el dolor de ver que esa fantasía (la de ver que esa persona haga lo que yo espero) no es real. Después el dolor de reconocer que tengo una necesidad que necesita ser satisfecha.

La posibilidad del Encuentro

Puedo sorprenderme con lo que el otro me está ofreciendo, que tal vez es distinto a lo que yo esperaba pero no por eso es menos valioso. Al contrario.

Otra vez me encuentro hablando de la necesidad de refrescar la mirada y poder ver con ojos nuevos al otro.

Es posible un verdadero Encuentro si dejo de lado prejuicios, juicios, expectativas y puedo recibir al otro como es. Pero esto es para dedicarle otro post.

(Algo importante: Como en todo aprendizaje debo chequear que la forma del otro no me esté dañando. Para que haya encuentro los dos tenemos que estar íntegros.)

Se me viene a la mente una oración muy linda de Fritz Perls, el padre de la Terapia Gestalt

“Yo soy Yo
Tú eres Tú.
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.
Tú eres Tú
Yo soy Yo.

Si en algún momento o en algún punto nos encontramos
Será maravilloso
Si no, no puede remediarse.
Falto de amor a Mí mismo
Cuando en el intento de complacerte me traiciono.
Falto de amor a Ti
Cuando intento que seas como yo quiero
En vez de aceptarte como realmente eres.
Tú eres Tú y Yo soy Yo.”

Hay mucho debate alrededor de este texto, especialmente con el tema de la individualidad y el individualismo… yo lo valoro por el lado de la  libertad.

Y lo complemento con una variación que hizo más recientemente Carmen Vázquez Bandín (solo traigo el final)

“…Y aunque por casualidad nos hayamos encontrado,
Continuemos juntos o separados,
Nuestra vida nunca volverá a ser la misma ya que
Nuestro encuentro nos habrá enriquecido”.

Vuelvo a leer la pregunta del título ¿Qué espero de vos?

Y ahora me respondo: Que seas lo mejor vos posible…

Quiero ser sincera… leo y releo lo que escribi y temo no ser clara. Confieso que es un tema que ocupa mucho espacio dentro mío y no me resulta tan fácil.

 Cómo te suena todo esto?

Puede ser que pienses diferente… lo querés compartir?

Podes escribirme por aquí o dejar un comentario más abajo.

Y si llegaste al blog y querés recibir las publicaciones por email, buscá el botón de Suscrpción en esta página y registrate.

 

Un abrazo caluroso!!!!!!

Hasta la próxima!!

Domingo para agradecer

El tema de Ser Agradecido me persigue en los últimos meses. Más precisamente desde que escuché al Hermano David decir que no hay que ser felices para agradecer sino todo lo contrario… ser agradecidos nos hace ser felices.

Y desde que entendí el mensaje intento serlo. Y me di cuenta que es un ejercicio que implica afinar la mirada y recuperar la capacidad de asombro para poder maravillarnos con los ‘milagros cotidianos’.

Y hay tanta maravilla dando vuelta!!!

Sin ir más lejos, mientras escribo me siento (de sentir) y percibo que el aire entra y llena mis pulmones. Ese mismo aire va a recorrer mi cuerpo y aportará de oxigeno a todas las células. Eso me está manteniendo viva… Cómo no estar agradecida por ese aire y por la posibilidad de respirarlo!!!

Y escribo ésto sobre una mesa, bajo un techo que me da cobijo… que puede ser muy caluroso y puede necesitar pintura, pero me protege de las inclemencias de la intemperie, me brinda intimidad y es testigo del paso de mis días en la última década.

Y si tengo este techo es porque tengo el apoyo de mis padres que me permiten vivir aquí acompañándome en los momentos de escasez. Eternamente agradecida por esta posibilidad y por la generosidad de mi familia.

Imagino que vos, que estás leyendo ésto, tenes motivos para estar agradecido. Puede ser que te resulte difícil verlo…

Hoy te propongo dedicarle unos minutos a reconocer esas maravillas que pasan en tu vida… Si no las ves afiná la mirada… Anotálas… y si querés compartilas.

Con quién compartirlas?

  • con quien tengas al lado (si tenés a alguien)
  • con quienes generan eso que agradecés
  • con quienes pasan por aqui y tambien se sienten agradecidos… dejando un comentario mas abajo
  • o conmigo haciendo click acá… que me hace feliz saber de vos

Hasta pronto!!!